top of page

Síguenos en:

Bicentenario Perú: ¿Qué nos falta como país?


Ad portas de la conmemoración oficial del bicentenario –o de los bicentenarios- es bueno detenernos a pensar en aquellas cosas que nos faltan como país. En su momento varios lo hicieron. Cómo no recordar a Manuel González Prada que, luego de la derrota en la guerra del salitre, desató un discurso visceral y poderoso sobre lo que nos faltaba como nación.


Pero, sin caer en una mirada únicamente negativa –que la situación actual puede movernos a ello-, sí que hay que ser conscientes de que, sobre todo, las clases dirigentes han olvidado un proyecto nacional que incluya a todos. Y ese proyecto pasa por la alimentación, la salud, la vivienda digna, las comunicaciones y, entre otros bienes, la educación.


Un estado que descuida sus carreteras no incluye a quienes están lejos de las ciudades capitales. En lugar de “carreteras” pongamos otro servicio básico y tendremos la misma conclusión. Escolares caminando varios kilómetros para llegar a un lugar donde haya señal radial y así puedan escuchar sus clases, da cuenta de una dolorosa realidad a la que no le hemos prestado suficiente atención. Somos frágiles como sociedad. La explotación laboral, la intolerancia, la discriminación, el racismo, la delincuencia, la violencia familiar y social campean a sus anchas y nos dejan cifras espeluznantes cada mes. Y parece que recién hemos caído en la cuenta de que nuestra pujante economía se sostiene con un alto porcentaje de informalidad o de “emprendedores” que no les ha quedado otro recurso que serlo para sobrevivir.


Ya no queda nada para conmemorar oficialmente el bicentenario. Es una ocasión sin precedentes para reflexionar sobre nuestro pasado y nuestro presente; para reafirmar nuestro rol ciudadano de cumplimiento de nuestros deberes y de vigilancia de nuestros derechos; para contribuir con la justicia social y el bien común, basamento de las sociedades libres y democráticas; y para hacer realmente efectivos los ideales de libertad con los que muchos patriotas soñaron. Con toda nuestra historia sobre las espaldas, es nuestro deber volver a comenzar.

Comments


bottom of page